domingo, 2 de septiembre de 2012



DESPUÉS DE PASAR

Los niños miran
un punto lejano.

Los candiles se apagan.
Unas muchachas ciegas
preguntan a la luna,
y por el aire ascienden
espirales de llanto.

Las montañas miran
un punto lejano.

Y DESPUÉS

Los laberintos
que crea el tiempo,
se desvanecen.

(Sólo queda
el desierto.)

El corazón,
fuerte del deseo,
se desvanece.

(Sólo queda
el desierto.)

La ilusión de la aurora
y los besos,
se desvanecen.

Sólo queda
el desierto.
Un ondulado
desierto.

-Federico García Lorca
 SINTIENDO PRESENCIAS INVISIBLES

viernes, 10 de agosto de 2012

CALIPSO era una ninfa marina que recibió a Ulises con mucha hospitalidad y se enamoró de él. Quiso retenerle para siempre y hacerle inmortal,




pero él insistió en su resolución de volver a su país junto a su esposa y su hijo. Por  fin  Júpiter le ordenó dejarle partir y le envió la orden por Mercurio, que la encontró en la gruta que Homero describe así:

...Cuatro fuentes de la más serena ninfa seguían
su sinuoso curso, una junto a otra, y por todas
partes se extendían praderas delicadamente
verdosas, moteadas por el púrpura de las violetas;
era una escena capaz de maravillar
a un dios bajado del cielo.

Calipso obedeció de mala gana las órdenes de Júpiter. Proporciono a Ulises los medios  para proseguir su viaje y el héroe navegó con vientos favorables durante muchos días. Cuando ya avistaba tierra, se levantó una tormenta que le rompió el mástil y amenazaba con echar a pique su embarcación. En semejante crisis una ninfa compasiva, en forma de cormorán, le llevó una correa y le indicó que, si se veía obligado a confiarse a las olas, se la ciñera al pecho y ella le sujetaría desde arriba, y de esta forma le ayudaría a ganar la costa a nado...

SINTIENDO PRESENCIAS INVISIBLES
                                          

martes, 7 de agosto de 2012

Orfeo era hijo de Apolo y la musa Caliope. Su padre le regaló una lira y le enseñó a tocarla. Aprendió a hacerlo con tal perfección que nada podía resistirse al encanto de su música.



No sólo seres humanos sino que incluso las bestias salvajes se calmaban con sus melodías y se reunían amansadas a su alrededor y entraban en trance con su canto. Incluso los árboles y rocas eran sensibles al hechizo; si los anteriores se reunían a  su alrededor, éstos relajaban algo de su rigidez, ablandadas por sus notas.

Orfeo, con su láud, hizo inclinarse
ante su canto a los árboles y a
las heladas cimas de las montañas.
Ante su música, plantas y flores
los brotes, el Sol y la lluvia
hicieron una larga primavera.

Todo el que le oyo tocar,
incluso las olas del mar,
reclinó la cabeza.
En la dulce música hay tal arte
que mata las penas y el dolor del corazón
se duerme o, al oírla, se muere.
-Shakespeare-

SINTIENDO PRESENCIAS INVISIBLES


                     

domingo, 29 de julio de 2012

Museo Salcillo, Murcia. El museo Salcillo está dedicado a uno de los máximos exponentes de la escultura española del siglo XVIII: el murciano Francisco Salcillo.

 Prendimiento.- Salzillo


El museo se crea en 1941, aunque se inagura oficialmente en 1960. Está ubicado en una iglesia del siglo XVII y en un edificio de los años cincuenta, obra de Tamés, cuyo interior ha sido transformado completamente en 2002.

Sintiendo la presencia invisible del arte



                     

viernes, 20 de julio de 2012

Heinrich Heine. El gran poeta romántico alemán nació en 1797 en Dússeldof, y murió en París en 1856. Sus restos reposan en el cementerio de Montmartre.

Heinrich Heine, uno de los genios más exquisitos, librepensadores, audaces y artísticos que ha dado el mundo.

                    LOS DIOSES EN EL EXILIO

-¡Querido hijo! Tu madre te hace estudiar filosofía con el rector Schaelmeyer. Eso es cosa suya. A mí, por mi parte, no me gusta la filosofía, pues no es más que un cúmulo de supersticiones, y yo soy un comerciante y necesito tener mi cabeza clara para mis negocios. Puedes ser todo lo filósofo que quieras, pero te ruego que no digas públicamente lo que piensas, pues me perjudicarías en mis negocios si mis clientes se enterasen de que tengo un hijo que no cree en Dios; los judíos, especialmente, no me volverían a comprar velvetes, y son gente honrada, que pagan inmediatamente y que tienen el derecho a conservar su religión. Soy tu padre, mayor que tú, y por lo tanto tengo más experiencias; así que puedes creer en mis palabras cuando me tomo la libertad de decirte que el ateísmo es un gran pecado.
Memoiren

                        Marpin y la Rana 

jueves, 19 de julio de 2012

"Un gesto contrariado o una sonrisa." POESIA Y VERDAD de J. W. Goethe.



Sus poemas y novelas son en gran parte, circunstancias motivadas en algún episodio de su vida, efusiones espontáneas y sinceras de su alma apasionada. No se detiene a llorar como una viuda sobre los ríos fugaces. Los amores frustrados no le hacen atormentan con vanas voces los ecos. Su serenidad es inalterable. Reconoce sus equivocaciones y sonríe como ante locuras pueriles. Despide sin gran duelo a sus ilusiones desvanecidas y no intenta vanamente retenerlas. Pero a sus sombras bríndales eterno albergue en el templo del arte. Hácenos siempre la impresión de una eterna crisálida, de un ser en perpetuo trance de devenir, que sale de un estado para entrar en otro; de una persona que va recorriendo sucesivamente con el mismo interés, unas tras otras, las salas de la vida. De ahí ese lenguaje afable y cortés que tiene para todo, esa pulcra benevolencia que repugna todo violento apóstrofe. Cuando en sus relaciones con las criaturas empieza a apuntar algo peligroso o molesto, Goethe vuelve la espalda,  ahorra polémicas y escenas trágicas y emprende la fuga salvadora, de igual modo que el pájaro levanta el vuelo silencioso y preciso. La personalidad: Ser o no ser.
Por ese sentimiento de relatividad que lo anima, aparece exento de toda presunción y sabe discernir las falsas tendencias que en él se dan de las auténticas, y reconoce sin demasiada pena su incapacidad para la pintura, que, sin embargo, tanto le apasiona y lo atrae...  

Sintiendo Presencias Invisibles