aunque frunzas el ceño
y finjas no entenderme
si te digo que esta tarde
han venido los de siempre...
Tú conoces mis sueños
y que soy enemigo
de tener una ficha
un color, un partido.
Por encima de todo
está mi libertad
y mi casa y un libro
y esta vieja guitarra,
mientras contemplo a Carmen
armonizar la casa
en su lucha diaria
que es tu lucha y la mía
por seguir a pie firme junto al tiempo
sin vendernos.
-Víctor Manuel-
Marpin y la Rana.
viernes, 29 de marzo de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
LA MEMORIA SE PIERDE PORQUE EL CEREBRO PIERDE SUS HÁBITOS.
Cuánto se engañan los que consideran las definiciones como el único medio para corregir los abusos del lenguajes.
Las definiciones se limitan a mostrar las cosas: y no se sabe lo que se quiere decir cuando se las da como principios.
Los vicios de las lenguas se encuentran, sobre todo, en las palabras cuya acepción no está determinada, o bien que carecen de sentido. Se ha querido remediar esto; y, puesto que hay palabras que se pueden definir, se dio como regla que hay que definirlas todas.
MARPIN Y LA RANA
viernes, 8 de marzo de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Después del Infierno, la Primavera ¿Y después de la primavera? El paraiso.
Me paseaba con medio cuerpo desnudo, aburrido desde el mediodía, soplando calor que junta el techo y que ahora, siempre, en las tardes, derrama adentro de la pieza. Caminaba con las manos atrás, oyendo golpear las zapatillas en las baldosas, oliéndome alternativamente cada una de las axilas. Movía la cabeza de un lado a otro, aspirando, y esto me hacia crecer...
Marpin y la Rana.
martes, 5 de febrero de 2013
SHAKESPEARE.
Si sobrevives a mis alegres días,
cuando la avara Muerte cubra de polvo mis huesos,
y por ventura una vez más recorras con la vista
estas pobres rudas líneas de tu amante muerto,
compáralas con las mejores de aquel tiempo
y, aunque sean superadas por toda pluma,
consérvalas por mi amor, no por su rima,
superadas por las estaturas de hombres más felices.
¡Oh! concédeme entonces sólo este amoroso pensamiento:
"Si la Musa de mi amigo hubiera crecido en esta creciente época,
su amor hubiera engendrado un nacimiento más preciado que éste,
para marchar en filas de mejor equipaje:
pero dado que ha muerto, y mejores son los poetas,
leeré a éstos por el estilo, y a él sólo por su amor."
Marpin y la Rana
viernes, 1 de febrero de 2013
DANTE ALIGHIERI. Mientras las muertas aguas recorría, alzóse un enlodado y preguntó:
"¿Quién eres que aquí estás sin ser tu día?"
"Si vengo, no me quedo", dije yo,
"pero ¿quién eres tú, tan enfangado?"
Uno que llora soy", me respondió."
Y yo a él: "Con su luto y apenado
quédate aquí, oh espíritu maldito,
que te conozco aun viéndote embarrado".
Ambas manos tendió al leño el precito,
pero el maestro lo espantó prudente:
"¡Ve con los otros perros!", fue su grito.
Me echó al cuello los brazos, y en la frente
besóme y dijo "¡Oh alma desdeñosa,
bendita quien dio abrigo a tu simiente!
Esa alma en el mundo fue orgullosa,
mas no hay bondad que ensalce su memoria,
y ahora su sombra vese aquí furiosa.
¡Cuántos viven allí fingiendo gloria
que, cual cerdos, vendrán al cieno feo
dejando tras de sí su mala historia!"
Marpin y la Rana.
"Si vengo, no me quedo", dije yo,
"pero ¿quién eres tú, tan enfangado?"
Uno que llora soy", me respondió."
Y yo a él: "Con su luto y apenado
quédate aquí, oh espíritu maldito,
que te conozco aun viéndote embarrado".
Ambas manos tendió al leño el precito,
pero el maestro lo espantó prudente:
"¡Ve con los otros perros!", fue su grito.
Me echó al cuello los brazos, y en la frente
besóme y dijo "¡Oh alma desdeñosa,
bendita quien dio abrigo a tu simiente!
Esa alma en el mundo fue orgullosa,
mas no hay bondad que ensalce su memoria,
y ahora su sombra vese aquí furiosa.
¡Cuántos viven allí fingiendo gloria
que, cual cerdos, vendrán al cieno feo
dejando tras de sí su mala historia!"
Marpin y la Rana.
El colonialismo siempre ha sido cruel. Gandhi
Socrates- Veamos entonces qué nombre aplicas al acto de ver, oír, sentir frío y calor.
Teeteto- Para mí, al menos, son sensaciones. No encuentro otro nombre.
Socrates- ¿Todo esto recibe, por tanto, el nombre de sensación?
Teeteto- Necesariamente.
Socrates- Pero, según decimos, no es de su incumbencia alcanzar la verdad; porque con la sensación tampoco se alcanza el ser.
Teeteto- Claro que no.
Socrates- Ni, por consiguiente, la ciencia.
Teeteto- Indudablemente.
-Platón-
Marpin y la Rana.
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