sábado, 10 de diciembre de 2011

Luis Cernuda nació en Sevilla el 21 de diciembre de 1902. "Y con sueño de nuevo se volvió lentamente Adonde nadie Sabe de nadie. Adonde acaba el mundo".




En soledad. No se siente
El mundo, que un muro sella;
La lámpara abre su huella
Sobre el diván indolente.
Acogida está la frente
Al regazo del hastío.
¿Qué ausencia, qué desvarío
A la belleza hizo ajena?
Tu juventud nula, en pena
De un blanco papel vacío.


Presencias invisibles nos acompañan y esperan

viernes, 9 de diciembre de 2011

Orfeo y su esposa Eurídice.


ORFEO. Célebre argonauta y poeta, hijo de Eagros y de la musa Calíope. Su nombre dio origen a la filosofía órfica, que intentaba explicar el origen del mundo y la genealogía de los dioses, apartándose algo de las demás Teogonías. Cuando Eurídice murió de una picadura. Orfeo, con el encanto mágico de su lira, consiguió que Plutón dejara libre a su esposa. Plutón aceptó con la condición de que marchara siempre delante, hasta recibir la luz del día, sin mirar a Eurídice. Pero Orfeo no pudo resistir y perdió de nuevo a su mujer. Unos dicen que Orfeo murió de pena por esta razón, y otros, que sucumbió a manos de las Mènades, que arrojaron al río su cabeza y su lira.

EURÍDICE. La amada de Orfeo. Murió en plena luna de miel por la mordedura de una serpiente, y descendió a los infiernos.
Orfeo, desesperado, llegó hasta la morada de los muertos para rescatar a su esposa. Proserpina accedió a que se llevara a Eurídice con la condición que no volviera a mirar el rostro de su esposa.
Orfeo no pudo resistir el fatal deseo y Eurídice se quedó en la mansión infernal.

El blog Presencias Invisibles

jueves, 8 de diciembre de 2011

Nuestras vidas son los ríos Que van a dar a la mar,


Nuestras vidas son los ríos
Que van a dar a la mar,
Que es el morir.
Allá van los señoríos
Derechos a se acabar
Y consumir
Allí los ríos caudales
Allí los otros medianos
Y más chicos
Allegados son iguales
Los que viven por sus manos
Y los ricos.


-Jorge Manrique-
Coplas por la Muerte de su Padre

Presencias Invisibles aguardan

lunes, 5 de diciembre de 2011

Soy el suave cerner, I am soft sift In an hourglass--at the wall Fast, but mined with a motion, a drift, And it crowds and it combs to the fall; I steady as a water in a well, to a poise, to a pane...,


Soy el suave cerner
En un reloj de arena, en el muro,
Fijo, pero minado en su moverse, inmóvil
Que se apiña y se peina al caer;
Me quedo como el agua en un pozo, cristal y
equilibrio...,

-G.Manley H-

 Presencias invisibles nos esperan

EL MAL, EL MAL , EL MAL, de Arthur Rimbaud.


EL MAL
Mientras los escupitajos bermejos de la metralla
van silbando todo el día por el inmenso cielo azul;
y que escarlatas y verdes, junto al rey que les desaira
se hunden los batallones en masa aguantando el fuego.

Mientras que una locura, horripilante, destroza
y convierte cien mil hombres, en humeante rimero;
-¡Pobres muertos! en verano, en la hierba, en tu alegría
¡Natura! ¡Oh tú que hiciste estos hombres santamente!...-

-Existe un Dios, que se ríe del mantel adamascado
del altar, y del incienso, y de los cálices dorados
y que en la mecedura de los hosannas se duerme;

pero se despierta cuando ve las madres que se agrupan
con su vieja cofia negra, angustiadas llorando
y le dan la perra gorda, en su pañuelo anudada.

YA VIENEN LAS PRESENCIAS INVISIBLES, YA VIENEN

domingo, 4 de diciembre de 2011

I wake and feel of fell of dark, not day. What hours, O what blach hoúrs we have spent Yo me despierto y siento el caer de la sombra, no el día.


¡Qué horas, oh qué horas tan negras hemos pasado esta noche!  
¡Qué visiones tú, corazón, has visto; qué caminos andado!
Y las que verás y las que andarás en esta más larga dilación de la luz todavía.

Como testigo fiel lo cuento.
Pero donde decía horas, 
quería decir años, quería decir una vida. 
Y mis quejas angustiadas
son gritos sin término, 
gritos como muertas cartas mandadas
en vano al ser más amado que, ¡ay!, vive en desgarrada lejanía.

-G.M.Hopkins-

 PRESENCIAS INVISIBLES NOS ACOMPAÑAN

jueves, 1 de diciembre de 2011

Una temporada en el infierno, Arthur Rimbaud.



EL BAILE DE LOS AHORCADOS

En el cadalso negro, cortés lisiado,
danzan y danzan los paladines,
los flacos paladines endiablados,
los esqueletos de Saladines.

Maese Belcebú, tira de la corbata
de sus títeres negros, que al cielo gesticulan
y les pega en la frente un golpe de zapata,
y así, de un villancico, danzan la musiquilla.

Sorprendidos los títeres enlazan sus brazuelos:
como organillos negros, con su pecho desnudo
que otrora abrazaran gentiles damiselas;
largamente tropiezan con un amor ceñudo.

Los tacones son duros, el zueco no se gasta;
casi todos perdieron su camisa de piel;
lo que queda no enoja, sin escándalo pasa.
La nieve sobre el cráneo pone un blanco dosel.

En el cadalso negro, cortés lisiado,
danzan y danzan los paladines,
los flacos paladines endiablados,
los esqueletos de Saladines.

PRESENCIAS INVISIBLES