jueves, 20 de octubre de 2011

Los Demonios de Dostoyevski han salido de la Biblia y tienen algo de ángeles, como todo demonio, ya que angélica es la pasta de que se hacen los diablos.



Son demonios por su rebeldia;  pero también son algo ángeles por su pretensión de redentores. (El demonio se subleva contra Dios en nombre de la Justicia; no es la suya una rebeldía caprichosa.) Aún suponiéndoles toda la maldad que se quiera, no puede desconocerse que abogan por una causa humana: la causa de los desheredados y miserables, que es, al fin y al cabo, la causa de Jesús. No cabe duda que en su insurgencia contra Jehová-Estado tienen razón, y que sólo pueden discutirseles los medios: el fin siempre se justifica.


PRESENCIAS INVISIBLES

miércoles, 19 de octubre de 2011

DEMONIOS.


 
En las tinieblas, Señor,
nos hemos extraviado.
¿Qué hacer ahora? ¡El camino
todo se nos ha borrado!
Sin duda que los demonios
hasta aquí nos empujaron...,
y nos zarandean y agitan
con su poder demoníaco,
entre el temporal de nieve
y la noche zigzagueando.

¿Cuántos son? ¿Adónde van
esas brujas y qué cantan?
¿Es que una boda festejan
o en torno al sepulcro danzan
que están cavando ellas mismas
para el dueño de la casa?
(A. Puschkin)

PRESENCIAS INVISIBLES

martes, 18 de octubre de 2011

Una descripción poética del señor Milton. ¿Y en qué consiste esta descripción poética? En imágenes de una torre, un arcángel, el sol saliendo por entre la niebla, o en un eclipse, la ruina de unos monarcas, y las revoluciones de los reinos. La mente se ve absorbida por multitud de imágenes grandes y confusas, que afectan porque son muchas y confusas...




He above the rest.
In shape and gesture proudly eminent
Stood like a tower; his form had yet not lost
All her original brightness, nor appeared
Less than archangel ruined, and th´excess
Of glory obscured; as  when the son new risen
Looks through the horizontal misty air
Shorn of his beams; or from behind the moon
In dim eclipse desastrous twilight sheds
On half the nations; and with fear of change
Perplexes monarchs.

Presencias Invisibles

lunes, 17 de octubre de 2011

En amor se duda a menudo de aquello en que más se cree. En todas las demas pasiones ya no se pone en duda lo que ha quedado probado una vez.


 
Los seres felices en amor poseen una expresión profundamente atenta, lo que para un francés quiere decir profundamente triste.
Dresde, 1818

El reproche más grande que podamos hacernos es, ciertamente, por dejar que se desvanezcan, como esos fantasmas ingrávidos que produce el sueño, las ideas de honor y justicia que de tanto en tanto se elevan en nuestro corazón.
Carta de Jena, marzo, 1819

           EL AMOR, TAMBIEN ES UNA PRESENCIA INVISIBLE

jueves, 13 de octubre de 2011

AQUI TENEIS MI VOZ




Aquí tenéis mi voz-
alzada contra el cielo de los dioses absurdos,
mi voz apedreando las puertas de la muerte
con cantos que son duras verdades como puños.

Aquí tenéis mi voz.
El ha muerto hace tiempo.
Aquí tenéis mi voz zarpando hacia el futuro.
Adelantando el paso a través de las ruinas,
hermosas como un viaje alrededor del mundo.

Aquí tenéis mi voz.
Mucho he sufrido mucho: en este tiempo,
todos hemos sufrido mucho.
Yo levanto una copa de alegría en las manos,
en pie contra el crepúsculo. Lo borraremos todo.

Aquí tenéis mi voz.
Labraremos la paz
a fuerza de caricias, a puñetazos puros.
no te olvides que hemos sufrido juntos.

Aquí tenéis mi voz,
aquí tenéis mi voz,
aquí teneis mi voz.

-Pedro Avila-

Presencias Invisibles

viernes, 7 de octubre de 2011

Con frecuencia supone tener una opinión totalmente errónea de la mente de los demás el no alimentarla con sandeces. La Bruyère.





-¿Y qué quieres entonces?

¡La felicidad!

-¿La felicidad? ¿Crees en eso? ¡La felicidad...!, la tendrás en la ciencia, la tendrás en la gloria, la tendrás en el amor.

¡No, en ninguna parte! La he buscado mucho tiempo, nunca la he encontrado; esa ciencia de la que hablas era demasiado limitada, la gloria demasiado estrecha, el amor demasiado mezquino.

-¿Entonces, te crees superior a los demás hombres?, crees que tu alma...

Mi alma...!, ¡mi alma...!

-¿No tienes una? No crees en nada..., ¿ni siquiera en Dios? ¡Oh, sí!, tú caerás como él, amarás algo.

¿Así que me tomas por un hombre, Satán? ¿Por uno de esos seres comunes y vulgares que se pudren en este mundo, al que un desgraciado viento me lanzó en su demencia y en el que me muero por falta de aire para respirar, por falta de cosas que sentir, que comprender y que amar? ¿Crees que esta boca come, que estos dientes trituran, que estoy sujeto a la vida como una cara a una máscara?

-Sí

Presencias Invisibles

miércoles, 5 de octubre de 2011

A TRAVES DEL ORDENADOR


Ocurrió de súbito, mientras preparaba unos complicados balances. En la pantalla del ordenador, se imprimío en color amarillo la frase: "Te quedan tres días". 
Entendió que era algún tipo de publicidad macabra, e ignorando el incidente, siguió trabajando. Al día siguiente, llegó a la oficina  y encendió el pc. Cuando volvía de coger un vaso de café de la máquina, de nuevo las letras amarillas: "Te quedan dos días". Sin poder evitar un escalofrío, no tuvo ya dudas que se trataba de una broma, y muy probablemente de sus compañeros de trabajo. El día fue tan complicado, que no volvió a pensar en ello hasta que de madrugada se despertó. Eran las cuatro de la mañana, y mientras se calentaba un vaso de leche, conectó su portátil. No tuvo que esperar mucho. Las letras amarillas brillaban en la semipenumbra. "Mañana".

Estampó el ordenador contra el suelo, y presa del pánico se echó a llorar. Estaba llegando demasiado lejos la broma. Ese día llamó al trabajo diciendo que se encotraba mal y no salió de casa, ni lo haría hasta que el peligro pasara. No contestó al teléfono ni a las llamadas en su puerta. Hasta que el plazo no se cumpliera, por si acaso, no tendría contacto con nadie. Desconectó enchufes, cerró la espita del gas,no tomó alimento alguno  y no salió de la cama. Así evitaría caidas, intoxicaciones, accidentes domésticos y cualquier razón que pudiera causarle la muerte.

Por suerte amaneció, sin que nada hubiese pasado. Malditos los bromistas y qué idiota ella por dejarse engañar. Se ducho y vistió, saliendo alegremente a la calle. En la puerta, unas personas miraban una esquela pegada en su rellano. Se acercó a mirar. Era su nombre el que estaba escrito. Y nadie oyó su grito de terror mientras gristaba que estaba viva.

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